«Para los que toman lo que es nuestro, con el guante de disimular… Regio, una marcha en contra de los kirchneristas condenados por corruptos como Cristina Kirchner y Sergio Urribarri» pensó una jubilada cuando vió las pancartas de plastillera que sostenían los 3 gatos locos que se amucharon en la puerta del Palacio Municipal en la mañana primaveral con que arrancó el último fin de semana.

Carteles negacionistas reclamando la libertad de la corrupta convicta

Durante varios días circuló en grupos de WhatsApp y pasquines opositores la convocatoria a una «Marcha de la Bronca», con flyers que además de evocar a Pedro y Pablo incluían simbolos inequivocamente golpistas como neumáticos prendidos fuegos y una consigna bastante curiosa proviniendo de gente que nunca trabajó en su vida: «Unamos los reclamos, en camino a derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general».

El «Club del Helicoptero» conformado principalmente por sectores de la izquierda rancia y el kirchnerismo más retrógrado se envalentonaba e invitaba a la comunidad a darse cita a las 11 hs de este sábado en la Plaza Urquiza, en la que curiosamente se encuentran cada 24 de marzo para rendir honor a la democracia. Parece un chiste, pero la verdad es que no tiene remate.

De allí se dirigieron a la Plaza 25 de Mayo, apostando sus consignas de lo más variopintas en la puerta de acceso al Municipio, donde flameaban en un escenario revolcado de merengue discepoleano (bastante manoseado) no solo carteles negacionistas que pedían la libertad de la ex presidente convicta por corrupta, sino también banderas de Palestina arrimadas por grupos antisemitas y hasta un banner con el logo de la Universidad Tecnológica Nacional, cuya regional Concordia parece que lejos de ser una casa de altos estudios se ha transformado en una unidad básica.

Unidad Tecnológica Básica Regional Concordia presente

Lo curioso, es que «La Marcha de la Bronca» se convirtió en una «Marcha del fracaso» que se mostró más bien como una melange de proclamas provenientes de sectores antirepublicanos, a los que claramente les cuesta levantarse temprano un sábado, y que al final de cuentas se muestran como lo que son: un reducto de facinerosos poco adeptos al curso democrático de los eventos que vienen ocuriendo en la Argentina desde el 2023 a la fecha.

Sectores antisemitas pro Palestina

En resumen, nada de que preocuparse. Termina una semana hermosa en la cuna del zorraquinismo contemporáneo, donde progresa la gente de bien que honra con su ejemplo la cultura del trabajo mientras los chorros como Urribarri, abandonan sus mansiones de calle Nestor Garat con custodia policial pagada con los impuestos de todos y pasan a estar tras las rejas bajo la protección de los mismos amigos de lo ajeno cuya proliferación tanto fomentaron con sus medidas populistas.